Amabilísimo y amantísimo Santo: adoro con vos
humildemente a la Divina Majestad y le doy gracias por los singulares dones de
gracia que os concedió en vida y por la gloria de que ya gozáis. Os suplico con
todo el afecto de mi alma, me consigáis por vuestra poderosa intercesión, la
gracia importantísima de vivir y morir santamente. Os pido también me alcancéis
la gracia especial que pido en esta novena...(aquí se piden las gracias
espirituales y temporales que se desean). Y si lo que pido no conviene a
mayor gloria de Dios y bien de mi alma, quiero alcanzar lo que para eso fuere
más conveniente. Amén.Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
